Por la crisis, los compradores consiguen mejores precios en barrios como el Abasto, Almagro y Colegiales. En el conurbano hay ofertas en Avellaneda y Pilar. Los especialistas dicen que hay que aprovechar el momento.
El período de crisis es negro para algunas industrias y oportuno para ciertos inversores. En este momento, desde el mercado inmobiliario sugieren que quienes estén dispuestos a comprar una propiedad, nueva o usada, pueden llegar a conseguir mejores beneficios ahora que en el futuro. La caída en el volumen de las escrituras porteñas en un 40% y la retracción en la construcción llevó a las empresas desarrolladoras de mediana envergadura y a inmobiliarias a aceptar rebajas de entre 15% y 25% en los precios de departamentos, casas, oficinas e incluso locales comerciales. Las consultoras del sector aguardan una leve reactivación tras las elecciones del 28 de junio.
En las inmobiliarias consultadas reconocieron que, además, los márgenes de negociación son cada vez mayores y que los compradores aprovechan la crisis para negociar mejores condiciones y precios.
En los últimos meses se cerraron operaciones en distintas zonas porteñas (Abasto, Almagro y Colegiales) y del conurbano bonaerense (Avellaneda, Lomas de Zamora, Pilar y Escobar) con descuentos de hasta el 25% en el precio original. Mirtha Salva, flamante dueña de una casa en la zona sur del conurbano, compró su primera vivienda con una rebaja del 20 por ciento. “Como tenía el dinero en una cuenta bancaria, ofrecí pagar todo de una vez a cambio de que me bajaran el precio. Finalmente, aboné 80 mil dólares de los 96 mil que pedían los antiguos dueños”, contó Salva.
Eduardo Elsztain, presidente del Grupo IRSA, la mayor empresa constructora del país, dijo a Crítica de la Argentina que “ésta es una buena oportunidad para comprar inmuebles porque el valor inmobiliario es un refugio del ahorro”. Según el empresario, pueden conseguirse descuentos puntuales, pero los precios de las propiedades no van a bajar demasiado “porque no hay margen de achique” en el mercado local.
Alberto Fernández Prieto, desarrollador y director de la firma que lleva su nombre, coincidió con Elsztain. “La rebaja de precios está lejos de ser una tendencia, aunque reconozco que hay casos aislados en los que se han cerrado operaciones por debajo del los precios originales, tanto en unidades nuevas como usadas”, dijo.
Fuentes del mercado inmobiliario explicaron que la gente está comprando propiedades para proteger su capital y agregaron que se están vendiendo más inmuebles de menos de 100 mil dólares y, en menor medida, de valores superiores.
“En algunos casos se aprovecharon buenas contraofertas. En el mercado porteño se consiguen rebajas de hasta un 15 por ciento. Lo que sí desapareció fue el interés de los productores agropecuarios por los inmuebles locales. Desde que se desató la crisis del campo, dejaron de invertir en departamentos”, opinó Iuri Izrastzoff, director de la inmobiliaria homónima.
Para Néstor Walentein, presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA), todo depende de la urgencia del propietario. “Se consiguen rebajas en función de alguna necesidad financiera. Pero se trata de algunos casos, porque los vendedores están muy duros a la hora de pedir requisitos para desprenderse de sus inmuebles”, dijo el titular de la entidad.
En el mercado porteño, los analistas ven que no sólo la crisis financiera afectó la demanda. También mencionan la incertidumbre política y económica en medio de la campaña electoral. “La demanda se achicó y puede destrabarse una vez que pasen las elecciones”, agregó Walentein. Raúl Sáenz Valiente, director de la desarrolladora Creaurban, reconoció que tanto en Buenos Aires como en otros lugares del país pueden llegar a cerrarse operaciones con descuentos tras largas negociaciones.