La oferta es variada y se concentra en la zona norte. Se consiguen casas desde 1.700 pesos hasta 12.000 dólares por mes. Cómo son los contratos. Una guía con propuestas en 35 urbanizaciones.
Los primeros días de marzo marcan el comienzo de la temporada de alquileres anuales. Esta modalidad, que atrae tanto a futuros residentes como a familias jóvenes que buscan un cambio de aire, ya ofrece un rico stock de propuestas distribuidas por los principales circuitos inmobiliarios de GBA. Los precios, aunque dispares, son inferiores a los de temporada: el costo para alquilar en un country parte de $ 1.700 mensuales.
"En los meses de febrero y marzo, hay un gran movimiento de alquileres, porque muchas familias definen donde vivirán y hacen el cambio, acompañando al ciclo lectivo de sus hijos", explica Gustavo Peirano, de la firma homónima, que opera en Escobar.
La oferta está repartida, aunque la zona norte muestra una fuerte hegemonía. "En Pilar, la brecha más económica parte de $ 2.500 más expensas. De este valor en adelante, los precios suben según el barrio, sus amenities y si la casa tiene pileta, entre otros factores", explica Cristian Mieres, de Antonio Mieres Propiedades. Y acota que dentro de los countries más exclusivos, cotizan entre US$ 1.000 y US$ 12.000. En cambio, en los circuitos de Escobar y las zonas oeste y sur, se consiguen las propuestas más accesibles.
Los precios se negocian antes y durante el contrato. "Se discuten porque el propietario quiere una renta acorde a su inversión y los inquilinos ajustan mucho para poder mantener su nivel de vida. Además, la inflación dificulta que las partes acuerden rápidamente", señala Haydée Burgueño, titular de la inmobiliaria homónima.
"Los contratos son por dos años y, como por ley no se permite indexarlos, en la mayoría se incluye una cláusula que estipula que a los seis o doce meses las partes se deben reunir de común acuerdo para pactar un nuevo monto de alquiler. De no llegar a un acuerdo, se piden tasaciones a tres inmobiliarias y se toma un promedio", explica Mieres.
En otros casos, se define dentro del contrato inicial un valor para el primer año de alquiler y otro, más alto, para el segundo. O también, se fija un precio superior al pactado y se aplica un descuento durante los primeros meses.
Alquilar en un country, de todas formas, trae aparejado una serie de gastos extra que conviene evaluar al proyectar un presupuesto. Las expensas generalmente quedan a cargo del inquilino y pueden costar desde $ 300 en los barrios cerrados, y más de $ 1.000 en los countries de zona norte.
Por ejemplo, en un country tradicional como Los Cardales, "al alquiler se deben sumar $ 584 de expensas, $ 25 por los servicios de agua y cloaca; los consumos de luz, gas y teléfono y el mantenimiento de parque y pileta", explica Fernando Grünewald, a cargo de la inmobiliaria Grünewald. Y aclara que si el grupo familiar quiere asociarse en forma temporaria al country para hacer uso de las actividades deportivas deberá abonar un monto de $ 500 mensuales. Lejos de ser un caso aislado, la cuota deportiva es un gasto que comúnmente se paga aparte, principalmente en los clubes de campo más tradicionales.
El público
El motor de los alquileres anuales es la demanda de un público diverso, que busca una casa dentro de una urbanización privada por diferentes motivaciones. "El perfil es gente joven que quiere probar y alquila para ver que le parece el barrio o el estilo de vida", señala María Torino, de Grondona & Asociados. "También hay casos de propietarios que están construyendo dentro de la urbanización y alquilan hasta terminar su casa. En estos casos, el contrato se rescinde con aviso previo y con la posibilidad del pago de una multa pactada de antemano", acota.
Algunos inmobiliarios también señalan una creciente demanda de interesados de otras provincias, y también de extranjeros, que por motivos laborales buscan una vivienda confortable, cercana a los principales colegios privados del Gran Buenos Aires.
En los últimos años también se extendió una tendencia que, de a poco, atrajo el interés del público. Es que el mercado de los alquileres acompañó a la creciente demanda de casas de fin de semana y así, una parte del público postergó el proyecto de comprar su segunda casa y optó por alquilarla. "En general son familias que quieren tener una casa para fin de semana y dirigen su búsqueda a los countries o a los barrios con infraestructura, donde la gente puede tener la opción de jugar al tenis, al golf o al fútbol", agrega Cristian Mieres.
En cuanto a las exigencias de este público, Pablo Batalla, de la central oeste de Castex, apunta que "la mayoría apunta a la seguridad y la experiencia. Encuentra muy agradable la opción que le brindan los countries con mayor actividad social y deportiva".
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